
Patio de juegos
Dados, tabas y juegos de pelota en Sardes y en todo el imperio, hacia 550-479 a. e. c.
En todo el imperio persa se jugaba a juegos de azar y de habilidad, en patios, calles y palacios. Heródoto recoge la pretensión lidia de haber inventado los dados, las tabas y los juegos de pelota durante una larga hambruna. La afirmación no puede ser cierta como historia, pero revela el deseo de los lidios de atribuirse pasatiempos que compartían con los griegos.
En el juego: En el nivel de Sardes, el Patio de juegos es un edificio de servicios. Su nota sigue con bastante fidelidad a Heródoto, pero no se conocen edificios dedicados al juego; se jugaba en patios abiertos y en las calles, así que el edificio es invención del juego.

El relato de la hambruna lidia
Relato antiguoHeródoto dice que los lidios afirmaban haber inventado los juegos que compartían con los griegos, como los dados, las tabas y los juegos de pelota, aunque no las damas. Cuenta que, durante una hambruna bajo el rey Atis, un día jugaban de la mañana a la noche para no pensar en la comida, y al siguiente comían. Al cabo de dieciocho años, dice, la mitad del pueblo partió por sorteo y navegó hacia occidente al mando de Tirreno.
Herodotus 1.94

Más antiguo que Lidia
En disputaLos historiadores no aceptan que los lidios fueran los inventores. Los dados y las tabas ya eran antiguos en Egipto, Mesopotamia y el valle del Indo mucho antes de los reyes lidios. El relato de la emigración bajo Tirreno, utilizado en otro tiempo para explicar el origen de los etruscos, también es muy discutido y, en general, puesto en duda.
I. Finkel (ed.), Ancient Board Games in Perspective, 2007

La taba de bronce de Susa
En los documentosEn 1901, los excavadores franceses de Susa hallaron una taba de bronce de más de 90 kilogramos, con una inscripción en griego que la identifica como diezmo ofrendado a Apolo. Probablemente procedía del santuario de Apolo en Dídima, cerca de Mileto, y fue llevada como botín tras la toma de Mileto por los persas en el 494. Hoy se conserva en el Louvre y demuestra que las tabas podían ser ofrendas sagradas además de juguetes.
Bronze astragalus from Susa, Louvre (French excavations at Susa, 1901)

Los dados en la corte persa
Relato antiguoPlutarco describe a la reina Parisatis jugando a los dados con su hijo Artajerjes II y ganándole al eunuco Masabates, a quien culpaba de haber mutilado el cuerpo de su hijo menor, Ciro, y al que luego hizo ejecutar. La historia transcurre poco después de la batalla de Cunaxa, en el 401, mucho después de la época de este juego, y se narra como drama cortesano, pero sugiere que los dados eran un pasatiempo habitual entre la élite persa.
Plutarch, Artaxerxes 17

El niño que jugaba a ser rey
Leyenda posteriorHeródoto cuenta que el joven Ciro, criado como hijo de un pastor, fue elegido rey por los muchachos de la aldea en sus juegos e hizo azotar al hijo de un noble por desobedecerle. El episodio es una fábula moral sobre un gobernante nato que se revela a través del juego, no una crónica de hechos reales.
Herodotus 1.114
Fuentes
- Herodotus 1.94
- Herodotus 6.19
- Herodotus 1.114
- Plutarch, Artaxerxes 17
- I. Finkel (ed.), Ancient Board Games in Perspective, 2007
- P. Briant, From Cyrus to Alexander, 2002