
Necrópolis
Los cementerios en el linde del desierto occidental de Menfis, Egipto, hacia 525-524 a. e. c.
Al oeste de Menfis, en la meseta seca por encima de la crecida del Nilo, se extendía uno de los mayores cementerios de Egipto, hoy conocido por nombres como Saqqara y Abusir. Durante más de dos mil años antes de la conquista persa, los menfitas enterraron allí a sus muertos. Reyes, sacerdotes, funcionarios y los sagrados toros Apis reposaban en el mismo borde del desierto.
En el juego: En el nivel de Menfis, el Cementerio aparece como la Necrópolis, adonde los porteadores llevan a los muertos. La enfermedad causada por los muertos sin enterrar es una simplificación del juego, y los setenta días en natrón proceden de Heródoto, aunque el secado probablemente duraba menos.

Una ciudad de los muertos más allá de la crecida
En los documentosLas excavaciones muestran que los cementerios menfitas se extendían a lo largo de muchos kilómetros por el borde del desierto, al oeste de la ciudad, desde Guiza, pasando por Abusir y Saqqara, hasta Dahshur. La arena quedaba fuera del alcance de la crecida anual y era demasiado seca para cultivarla, lo que explica en parte que se enterrara allí a los muertos. En Saqqara, la pirámide escalonada de Zóser se alzaba entre tumbas de todas las épocas posteriores, entre ellas muchas tumbas de pozo del periodo saíta, justo antes de la llegada de los persas.
Excavation reports at Saqqara and Abusir; J. Taylor, Death and the Afterlife in Ancient Egypt, 2001

Heródoto sobre los embalsamadores
Relato antiguoHeródoto cuenta que los embalsamadores ofrecían tres clases de tratamiento a tres precios. Para el más costoso, extraían el cerebro con un gancho de hierro, abrían el costado con una afilada piedra etíope y retiraban las vísceras. Después cubrían el cuerpo con natrón y lo envolvían en vendas de lino untadas con goma. Según él, los métodos más baratos recurrían a inyecciones de aceite de cedro o a una simple purga antes del natrón.
Herodotus 2.86-88

Cuánto tardaba el secado
En disputaHeródoto afirma que el cuerpo permanecía en natrón setenta días y no más. La mayoría de los egiptólogos entienden que los setenta días eran la duración de todo el rito, desde la muerte hasta el entierro, y creen que el secado en natrón propiamente dicho duraba probablemente unos cuarenta días. El relato bíblico del entierro de Jacob también distingue los cuarenta días de embalsamamiento de los setenta días de duelo que guardaron los egipcios.
Herodotus 2.86; Genesis 50:3; S. Ikram and A. Dodson, The Mummy in Ancient Egypt, 1998

Talleres y tumbas de la época
En los documentosEn 2018, los excavadores de Saqqara hallaron un taller de embalsamamiento de las épocas saíta y persa, con vasijas para aceites y resinas, junto a pozos funerarios. Cerca de allí, en Abusir, arqueólogos checos despejaron la gran tumba de pozo construida para Udjahorresne, el funcionario egipcio que sirvió a Cambises y a Darío. Las estelas funerarias carias y arameas de Saqqara muestran que los extranjeros que vivían en Menfis también recibían sepultura allí.
L. Bareš, Abusir IV: The Shaft Tomb of Udjahorresnet, 1999; O. Masson, Carian Inscriptions from North Saqqâra and Buhen, 1978; Saqqara excavation reports

Los entierros del Apis bajo Cambises
En los documentosLos toros Apis de Menfis se enterraban en grandes galerías subterráneas de Saqqara, el Serapeo. Un Apis murió y fue enterrado en el sexto año de reinado de Cambises, hacia el 524 a. e. c., y una estela del entierro muestra a Cambises arrodillado ante el toro. Heródoto contó más tarde que Cambises mató a un Apis, relato que estas pruebas no respaldan, aunque algunos estudiosos vinculan su historia con el toro siguiente.
Apis stela of Cambyses' year 6; G. Posener, La première domination perse en Égypte, 1936; Herodotus 3.27-29
Fuentes
- Herodotus 2.86-88
- S. Ikram and A. Dodson, The Mummy in Ancient Egypt, 1998
- J. Taylor, Death and the Afterlife in Ancient Egypt, 2001
- L. Bareš, Abusir IV: The Shaft Tomb of Udjahorresnet, 1999
- G. Posener, La première domination perse en Égypte, 1936
- P. Briant, From Cyrus to Alexander, 2002