
Atenas
Ciudad griega del Ática, incendiada por los ejércitos persas en el 480 a. e. c. y el 479 a. e. c.
En el juego: Nivel 4: La Terraza, Nivel 7: Sardes arde, Nivel 8: La bahía de Maratón, Nivel 10: Las Puertas Calientes, Nivel 11: El final
Atenas era la ciudad principal del Ática, gobernada como democracia tras las reformas de Clístenes hacia el 508 a. e. c., con sus santuarios sobre la roca de la Acrópolis. Sus tropas se unieron a los rebeldes jonios en el incendio de Sardes en el 498 a. e. c. y vencieron a la fuerza de desembarco persa en Maratón en el 490 a. e. c., y Jerjes y después Mardonio la incendiaron en el 480 a. e. c. y el 479 a. e. c. Para los escritores griegos, su saqueo y su recuperación se convirtieron en el centro del relato de las guerras médicas.
En el juego: La crónica presenta Atenas como la ciudad de la Acrópolis que ayudó a incendiar Sardes, venció en Maratón y fue incendiada por Jerjes en el 480 a. e. c. y por Mardonio en el 479 a. e. c. Esto concuerda con Heródoto.

Tierra y agua en Sardes
En disputaHeródoto cuenta que hacia el 507 a. e. c. unos enviados atenienses que buscaban ayuda contra Esparta entregaron tierra y agua al sátrapa Artafernes en Sardes, y que en su patria se les reprochó (5.73). Más tarde, Artafernes ordenó a Atenas que readmitiera al tirano exiliado Hipias, y la ciudad se negó (5.96). Los historiadores debaten si Persia consideraba entonces a Atenas un súbdito que había faltado a su palabra. De ser así, las campañas posteriores fueron el castigo de unos rebeldes y no una nueva conquista.
Herodotus 5.73, 5.96; P. Briant, From Cyrus to Alexander, 2002

Sardes y Maratón
Relato antiguoHeródoto cuenta que Aristágoras de Mileto convenció a los atenienses, que enviaron veinte naves a la revuelta jonia. Junto con los eretrios marcharon sobre Sardes en el 498 a. e. c., y la ciudad baja y su templo de Cibebe ardieron (5.97-102). En el 490 a. e. c., el ejército de Datis y Artafernes el joven desembarcó en Maratón con Hipias como guía, y los atenienses y los plateenses lo derrotaron (6.102-117). Heródoto cifra los muertos en 6.400 persas y 192 atenienses.
Herodotus 5.97-102, 6.102-117

Dos incendios, 480 a. e. c. y 479 a. e. c.
Relato antiguoHeródoto cuenta que la mayoría de los atenienses partieron hacia Trecén, Egina y Salamina antes de la llegada de Jerjes en el 480 a. e. c. (8.41). Unos pocos defendieron la Acrópolis tras una empalizada de madera. Los persas escalaron entonces la ladera escarpada junto al santuario de Aglauro, mataron a los defensores e incendiaron el recinto sagrado (8.51-53). Mardonio volvió a ocupar la ciudad desierta en el 479 a. e. c. y ofreció condiciones, que fueron rechazadas. Al marcharse hacia Beocia, quemó lo que aún seguía en pie (9.3-13).
Herodotus 8.41, 8.51-55, 9.3-13

Lo que muestra el terreno
En los documentosLas excavaciones en la Acrópolis hallaron depósitos de escombros quemados, estatuas rotas y korai de mármol. Durante mucho tiempo se interpretaron como escombros que los atenienses enterraron al despejar la roca después de 479 a. e. c., aunque algunos estudiosos creen hoy que los enterramientos se produjeron durante un periodo más prolongado. Varios tambores de columna del inacabado Partenón Antiguo se incorporaron a la muralla norte de la ciudadela, donde aún pueden verse. Las inscripciones reales persas no mencionan Atenas.
J. M. Hurwit, The Athenian Acropolis, 1999

La flecha y el olivo
Leyenda posteriorHeródoto cuenta que, cuando Darío supo lo de Sardes, disparó una flecha al cielo y pidió que se le concediera castigar a los atenienses. Después hizo que un sirviente se los recordara tres veces cada vez que se le servía la cena (5.105). Heródoto dice también que, al día siguiente del incendio, unos atenienses enviados por Jerjes a ofrecer sacrificios hallaron el olivo sagrado de Atenea con un nuevo brote de un codo de largo (8.55). Ambos son relatos morales de venganza y supervivencia, no registros.
Herodotus 5.105, 8.55
Fuentes
- Herodotus 5.73-105
- Herodotus 6.94-120
- Herodotus 8.41-55, 9.1-13
- J. M. Hurwit, The Athenian Acropolis, 1999
- P. Briant, From Cyrus to Alexander, 2002